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Eczema bebé: ¿cuándo debo consultar?

Cuando aparecen las primeras placas de eczema en la piel del bebé, los padres suelen entrar en pánico. A continuación, se muestran algunos consejos para verlo más claro.

Sin miedo

Frecuentemente los padres se preguntan de qué se trata y tienen miedo de que sea grave; otros reconocen las placas de eczema y buscan saber qué las ha originado. No saben si es mejor esperar o consultar al médico. En ese momento, los padres tienen un mayor sentimiento de culpa, y piensan qué es lo mejor que pueden hacer.

En un primer momento, es muy recomendable acudir a un médico. Lo ideal es el pediatra o el médico de cabecera que trata habitualmente al niño. A veces, los padres piden cita directamente con un dermatólogo. El médico emite un diagnóstico sobre el eczema y tranquiliza a los padres. Este les explica a grandes rasgos qué es el eczema y cómo se puede tratar. Prescribe un primer tratamiento el cual incluye por lo general dos tipos de crema: el dermocorticoide trata las placas de eczema en la piel del bebé mientras que el emoliente combate la sequedad de la piel.

¿Hay que volver a acudir al facultativo si el bebé vuelve a sufrir un episodio?

Si el bebé vuelve a sufrir un episodio, a menudo casi idéntico al anterior, los padres deben retomar el tratamiento prescrito inicialmente sin acudir necesariamente a una nueva cita con el médico. De hecho, los padres deben saber perfectamente que el eczema del niño es una enfermedad crónica que evoluciona de manera cíclica, alternando con periodos de episodios y periodos de remisión. Entre consulta y consulta, los padres pueden elaborar un calendario de episodios de eczemas en la piel del bebé, llevar la cuenta de tubos utilizados o incluso utilizar una aplicación digital especializada como Dermocontrol® con el fin de que el médico pueda hacerse una idea de lo que sucede exactamente en la casa. Estas medidas favorecen el seguimiento médico y convierten a los padres en auténticos actores del tratamiento de su hijo.

Por su parte, si las lesiones cambian de aspecto o si estas persisten pese a la aplicación del tratamiento, si el bebé sufre signos genéricos como fiebre, los padres deben acudir a su médico por tratarse tal vez de una sobreinfección del eczema, o de otra enfermedad de la piel, que necesita la aplicación de otros tratamientos. 

En caso de resistencia al tratamiento, no hay que dudar en acudir de nuevo al médico para eliminar un factor agravante de sobreinfección o alergia.