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¿Qué es el eczema de embarazo?

Durante el embarazo, la piel de la futura mamá sufre algunos cambios, por ejemplo bajo el efecto de hormonas. Entre los síntomas más frecuentes encontramos la coloración de la piel (y, especialmente, la aparición de «machas de embarazo»), problemas vasculares (edemas, visibilidad de pequeñas venas…), baja elasticidad de la piel y aparición de estrías…

El eczema de embarazo o eczema atópico del embarazo

Al margen de estas modificaciones fisiológicas, relativamente benignas, existe un cierto número de patologías de la piel (o dermatosis) específicas del embarazo: entre ellas, una con el nombre de eczema atópico del embarazo. Este eczema aparece específicamente durante la gestación, por lo que hablamos de eczema de embarazo, a menudo en un contexto de atopia personal o familiar. La piel se seca y se cubre de placas de eczema, en particular a nivel de pliegues, brazos y piernas. No hay riesgo para la vida, ni para la madre ni para el niño. Por contra, la enfermedad puede reaparecer durante los embarazos siguientes y el niño también corre el riesgo de desarrollar una dermatitis atópica.

Evolución del eczema durante el embarazo

Cuando la futura mamá ya sufre de eczema antes del embarazo, la evolución de la enfermedad es del todo imprevisible: puede que la enfermedad mejore o que se agrave. En este momento puede suceder que la futura madre se culpe de haber podido transmitir la enfermedad a su hijo. Es cierto que el bebé que nacerá tiene más riesgo de desarrollar eczema ya que heredará la mitad de los genes de su madre, pero el eczema no se transmite como una enfermedad infecciosa: la futura mamá puede tener en episodio de eczema durante todo su embarazo y dar a luz a un niño que nunca presente esta enfermedad.

Tratamiento del eczema durante el embarazo

Los tratamientos del eczema son siempre los mismos, esté la persona embarazada o no. En particular, los dermocorticoides y los emolientes pueden utilizarse sin riesgo durante el embarazo.