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Eczema pruriginoso: pruritos

Los pruritos son picores prácticamente constantes en el eczema y conducen inevitablemente al rascado de la piel. Los pruritos son un síntoma inevitable del eczema y aparecen cuando la piel se inflama, es decir, en las placas, pero también cuando la piel se seca: el rascado provoca una inflamación y la aparición de placas de eczema auténticas. La presencia de pruritos hace que clasifiquemos la dolencia como eczema pruriginoso.

Pruritos y rascado

Cuando nos rascamos, nos convertimos en prisioneros de un auténtico círculo vicioso con origen en un empeoramiento, una persistencia y, a veces, una sobreinfección de las lesiones, en especial en niños en los que las manos y las uñas no siempre están limpios.

Las consecuencias del eczema pruriginoso y el rascado se reflejan en la piel en forma de irritabilidad y problemas del sueño. Esto finalmente puede tener repercusiones en la escuela o en el trabajo, pero también en el día a día de toda la familia.

Cualquier persona afectada por el eczema se rasca, independientemente de la edad, es un síntoma inevitable. Desde los primeros meses de vida, el bebé afectado por el eczema se frota contra las sábanas y se mueve, duerme mal y sus padres también. Cuando crece, el niño se rasca a menudo de forma muy intensa con el riesgo de dejar en carne viva algunas de las lesiones. En la edad adulta, sabemos que no hay que rascarse pero a veces resulta muy difícil contenerse. 

¿Cómo reducir al máximo los pruritos?

Además, algunos factores favorecen el desarrollo de eczemas pruriginosos, como el estrés, el calor o la sudoración. Nos rascamos también por costumbre, a veces incluso sin darnos cuenta.

A una persona que se rasca hay que decirle que pare porque eso no le calmará sus pruritos. Al contrario, corre el riesgo de intensificarlos. Sin embargo, se recomienda una aplicación correcta del tratamiento prescrito por el médico y la búsqueda de herramientas alternativas (frío, relajación, música…) para minimizar al máximo los pruritos y el rascado, y ayudar a recuperar el sueño y la calidad de vida adecuados.