Hiperhidrosis palmar

¿Te sudan en exceso las manos? La hiperhidrosis palmar, mejor conocida como manos sudorosas es un trastorno que se genera por una excesiva secreción de las glándulas sudoríparas de nuestras palmas y puede acompañarse de hiperhidrosis en la cabeza, rostro, axilas y plantas de los pies.

La sudoración es un proceso fisiológico normal del cuerpo que lo ayuda a regular su temperatura. Sudamos más cuando tenemos demasiado calor o hacemos ejercicio, incluso cuando nos sentimos ansiosos o nerviosos; el sudor se evapora de la piel y tiene un efecto refrescante.

Sin embargo, cuando nuestras glándulas sudoríparas reaccionan de forma exagerada a los estímulos producen más sudor del necesario. Las manos sudorosas pueden hacernos pasar momentos incómodos cuando saludamos a alguien o cuando agarramos algún objeto. 

¿Sabías que las glándulas que ocasionan este problema se encuentran más concentradas en manos, axilas y pies? Las glándulas sudoríparas ecrinas están conectadas a nuestro sistema nervioso simpático que nos delata cuando estamos nerviosos o estresados. 

Algunas personas notan que tienen hiperhidrosis palmar cuando les sudan en exceso las manos. Este problema, en la mayoría de los casos, ocurre en la adolescencia y puede desaparecer, pero en otros puede durar toda la vida. 

La hiperhidrosis palmar tiene un impacto significativo en la calidad de vida, provoca incomodidad, interfiere con nuestras actividades diarias y según estudios, afecta el estado emocional y psicológico.
 

¿Cómo sé si sufro hiperhidrosis?

Puedes saber si sufres de hiperhidrosis palmar cuando la sudoración sea excesiva y no esté vinculada a alguna actividad física. Ocurre en todas las estaciones, incluido el invierno. En situaciones de estrés, ansiedad, miedo y nerviosismo, se produce exacerbación de los síntomas.

El diagnóstico de este trastorno suele realizarse a partir de una evaluación clínica y una inspección visual. La prueba de Minor (yodo-almidón) puede ayudar a localizar las áreas afectadas. Consiste en aplicar una solución alcohólica de yodo al 2 por ciento en el área de prueba y después se rocía con almidón. El sudor solubiliza el oido, lo que promueve una reacción con el almidón. A medida que los átomos de oido quedan atrapados, se evidencia una concentración mayor en las zonas que más sudan, observándose más oscuras.