Cuidados que cambian la vida diaria

Irritación en la piel

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano, es nuestra carta de presentación y cumple funciones que van desde ser una barrera protectora hasta revelar nuestro estado emocional. Se trata de un órgano vital flexible, resistente, impermeable y con la capacidad de regenerarse, pero al mismo tiempo, puede revelar cuando algo no está bien con ella.

Tener sensibilidad en la piel es algo natural, pero si esto se presenta de forma permanente manifestándose en comezón, ardor, enrojecimiento o incluso descamaciones, son signos claros de una irritación en la piel, lo cual nos habla de una sensibilidad excesiva y de una piel que reacciona fuertemente a un factor externo o interno que las pieles normales si toleran.

Nuestra piel posee una capa protectora natural que actúa como una barrera que impide el paso de bacterias y sustancias dañinas y al mismo tiempo, reduce la pérdida de agua y previene la deshidratación. El óptimo desarrollo de este proceso brinda como resultado una piel saludable que se refleja en su elasticidad y firmeza.

En términos científicos, todos los seres humanos tenemos un estrato córneo que es la capa más externa y superficial de la epidermis, es la que nos protege de agentes externos como microorganismos y productos químicos. Se constituye por células aplanadas que se unen entre sí por medio de lípidos epidérmicos, los cuales son esenciales para la salud de la piel.

La estructuración de la capa córnea es similar a una pared de ladrillos, donde los tabiques son las células cutáneas que le brindan estabilidad y el cemento son los lípidos epidérmicos que le dan solidez y permeabilidad. 

En la superficie de esta barrera se extiende una película hidrolipídica formada por agua y grasas que neutraliza sustancias alcalinas como jabones, mantiene la flora normal de la piel y ayuda en el proceso natural de descamación.

Las enzimas de la piel regulan el balance de humedad y estimulan la regeneración celular. Sin embargo, si su actividad disminuye o se ve afectada en su totalidad, las defensas de la piel se debilitan, lo cual trae consigo, aumento en la pérdida de agua e infecciones causadas por bacterias y hongos.

Como consecuencia de ello y en combinación con otros factores internos y externos se genera irritación en la piel, lo que produce enrojecimiento, descamación, hinchazón o aspereza y una sensación de comezón, tirantez, ardor o picazón. 

Causas principales de la irritación en la piel

La irritación en la piel puede aparecer por diversas razones y en cualquier etapa de la vida, desde la infancia hasta la vejez y como lo mencionamos arriba, se presenta cuando existe un daño en la función de la capa protectora de la piel, generando que esta se vuelva más sensible a ciertos agentes.

Causas externas

La irritación en la piel se puede presentar por causas externas como el clima, la temperatura, la contaminación o el uso de productos inadecuados. A continuación hablamos de las más comunes:

 Uso de cosméticos

Existen productos que contienen ingredientes que se usan en la industria cosmética, pero que son muy agresivos para las pieles sensibles y llegan a provocar enrojecimientos, comezón o resequedad entre sus síntomas.

Sulfatos, parabenos, fragancias y colorantes artificiales cumplen una función especial que no siempre se lleva bien con la piel y pueden causar irritación que afecta la salud de la capa córnea. Un ejemplo claro son los exfoliantes, los cuales ayudan a limpiar la piel a profundidad, pero son productos que no suelen tener un efecto positivo en las pieles sensibles.

 Cambios térmicos

Los cambios bruscos de temperatura, la humedad y los fríos extremos modifican el estado natural de la piel de las zonas que están más expuestas como las manos y la cara, la resecan y le generan irritación.

 Rayos solares

Así como el frío puede llegar a afectar la piel, el sol también puede ser un agente agresivo debido a que los rayos UV resecan la capa superficial de la piel, dañan la capa protectora y la exponen a otros agentes externos. Al no usar protección solar, la radiación solar causa enrojecimiento, irritación y quemaduras.

Sudoración

El sudor es una sustancia líquida que despide nuestro cuerpo a través de los poros, está compuesto por agua, sales, minerales y sustancias orgánicas y se produce principalmente en las palmas de las manos, los pies y las axilas. La sudoración excesiva y el roce por el movimiento provocan irritación en la piel, enrojecimiento y rozaduras.

 Sustancias químicas

Sustancias químicas como el cloro, los álcalis y algunos productos de limpieza pueden enrojecer, irritar y agrietar la piel. La constante exposición a ellos puede traer consecuencias como la pigmentación (cambios de color en la piel) o cloracné que, es un tipo de acné causado por la exposición a objetos clorados o ciertos pesticidas.
 

Causas internas

Algunas pieles no sólo son reactivas a agentes externos, sino también pueden manifestar irritación debido a una patología propia del cuerpo. Entre las causas internas más frecuentes están:

Dermatitis atópica

La dermatitis atópica también conocida como eczema atópico, es una enfermedad que suele aparecer durante la niñez, aunque también puede manifestarse en la vida adulta. Sus síntomas son piel reseca, escamosa, con comezón e inflamación en diferentes áreas de la piel dependiendo de la edad.

Esta patología no tiene cura y tiene un comportamiento alternado, es decir, mejora y empeora periódicamente. Rascarse de manera repetida puede causar secreciones y heridas que aumentan el riesgo a desarrollar una infección a causa de virus y bacterias que complican aún más la dermatitis.

Xerosis

Muchas personas en alguna etapa de su vida han experimentado tener xerosis, término médico para referirse a la piel seca, la cual puede acompañarse de sensación de tirantez, aspereza al tacto, comezón, pérdida de luminosidad y de elasticidad.

Una piel seca puede estar condicionada por factores genéticos y por la edad, ya que al envejecer el cuerpo va perdiendo agua y es más susceptible a la deshidratación. Además, la sequedad puede deberse a otras enfermedades cutáneas o sistémicas como la diabetes.

 Estrés

Diversas situaciones nos pueden generar estrés y este sentimiento se puede manifestar en la piel por medio de sudoración excesiva, pérdida de luminosidad, enrojecimiento, resequedad, descamación o incluso ronchas que causan comezón.  

Estas últimas son provocadas por una vasoconstricción que se refiere al estrechamiento de los vasos sanguíneos y la circulación en la sangre se vuelve lenta o se bloquea. Estas ronchas pueden presentarse por periodos de tiempo en los que la persona tiene mayor carga de estrés y suelen aparecer en la cara, el cuello, las piernas y en otras zonas corporales.

Molestias causadas por la piel irritada 

La irritación en la piel puede manifestarse con diferentes molestias como las que en seguida mencionamos:

Piel seca

La persona que tiene una piel seca puede experimentar sensaciones como tirantez, ardor, resequedad y comezón. Además, un color pálido y opaco que viene acompañado de agrietamiento, descamación y en ocasiones de inflamación son signos claros de una pérdida de elasticidad.

Las pieles secas suelen tratarse de acuerdo a la intensidad de la resequedad que puede ser pasajera y presentar una descamación ligera o más marcada con grietas y fisuras. Y en casos más severos, hay personas que pueden desarrollar inflamación cutánea.

Comezón

Prurito es el nombre científico que recibe a lo que comúnmente llamamos comezón, picor, picazón, escozor, etc., el cual se produce en las terminaciones nerviosas finas que se encuentran en la piel y tienen la capacidad de comunicarse con el sistema nervioso que genera el impulso reactivo de rascarse.

La intensidad de la comezón varía según la causa que la origina y puede provocar, secundaria al rascado, enrojecimiento, heridas, manchas y engrosamiento de la piel. El rascar la piel genera más prurito, lo que crea un círculo vicioso de comezón rascado.
 

Partes donde se puede sufrir irritación

Aunque la piel es un órgano uniforme que nos cubre de los pies a la cabeza, hay zonas donde la piel es más delgada y sensible y aquí mencionamos las dos partes del cuerpo que están más expuestas a sufrir irritación:

Irritación en la cara

La piel de la cara es más fina y delicada, lo que la vuelve más vulnerable a los factores externos que la pueden dañar. Tiene una reacción intensa y generalmente, inmediata por lo que puede sufrir irritación sin causa aparente, que se manifiesta con enrojecimiento, tirantez, ardor, etc.

Irritación en las manos

Las manos al igual que la cara están muy expuestas a factores externos que pueden afectar su estado natural. La piel de las palmas es resistente, pero la del dorso es un poco más fina y frágil, similar a la que tenemos en el cuello y en el contorno de los ojos, por lo que también es propensa a sufrir comezón, enrojecimiento y descamación.
 

Tratamientos para controlar la irritación en la piel

Al manifestarse una irritación en la piel es importante poner atención a la causa que la provoca, ya que si se trata de un factor externo, lo que se debe hacer es evitar el contacto con él. Aunado a esto, es recomendable acudir con un dermatólogo que determine la causa concreta y con base en ella, establecer el tratamiento adecuado.

En Ducray desde hace varios años hemos sido aliados de los profesionales de la salud de la piel. Por ello, desarrollamos respuestas basadas en la observación de las necesidades de los consumidores para atender y cuidar las alteraciones dermatológicas, aplicando una innovación útil.

Hoy en día, somos considerada una marca de cuidados que cambian la vida diaria, tenemos diferentes líneas de productos con las que atendemos necesidades específicas y diarias como la irritación en la piel, problema para el cual ofrecemos distintos cuidados para cada caso en particular.

Si tu piel está reseca, la sientes áspera, con falta de flexibilidad y brillo, ICTYANE es la gama de cuidados que ayuda a tratar la sequedad cutánea. Ofrece productos de higiene, de cuidado diario y complementario que ayudan a mejorar el aspecto y la textura de la piel de la cara y el cuerpo.

Los ingredientes con los que están elaborados limpian, protegen, hidratan, reparan y nutren las pieles más secas y las ayudan a recuperar su confort cutáneo. Incluso personas con una piel normal pueden probar esta gama al no tener ningún activo irritante.

SENSINOL es un shampoo transparente que ayuda a disminuir la comezón, sensación de piquetes u otra molestias en la piel cabelluda. Es un limpiador tratante, calmante y fisioprotector.

Acércate a Ducray, conoce cada una de nuestras gamas de cuidados que te ayudan a tratar la irritación en la piel y elige los productos que se ajustan a tu tipo de piel y a tu necesidad particular. Dale a tu piel la salud que se merece y deja que los cambios hablen por sí solos.