Los efectos psicológicos del acné

El acné es una enfermedad de la piel que no debe tomarse a la ligera debido a que trae problemas emocionales como depresión, ansiedad, retraimiento social e incluso pensamientos suicidas. Las repercusiones psicológicas deben tratarse al mismo tiempo que la salud de la piel, es por ello que no es raro que los pacientes sean acompañados en conjunto con sus dermatólogos y psicólogos.

Por mucho tiempo se le consideró al acné una dolencia menor pero actualmente, la piel, al ser el órgano más grande del cuerpo, ha tomado gran relevancia por ser el más expuesto. A través de él se filtran todas las emociones y cuando no son tratadas con un especialista, afectan no sólo a nivel emocional sino que la piel ejerce la función de espejo y termina por hacer visible todos esos problemas en forma de microquistes inflamados.

De modo que la relación entre la salud mental y la de la piel están comprometidas, por lo que su tratamiento debe llevarse estrechamente con especialistas que saben que el impacto psicológico del acné que tiene en los pacientes necesita de diversas alternativas para poder enfrentarlo de manera efectiva y las emociones que conlleva.

El rostro es de los más afectados, por tal razón sus consecuencias afectan en mayor medida emocionalmente a quienes la padecen, es una de las primeras cosas que percibe la sociedad que pone cada vez más énfasis en las apariencias. 

De manera que las consecuencias pueden ser graves para quienes reciben tales comentarios, ocasionando que tanto adolescentes como adultos den lugar a una pérdida de autoestima y desarrollen un complejo de inferioridad que si no se acude con un especialista en la salud mental puede llegar a crecer en cuadros de depresión, ansiedad e incluso en fobias sociales.

Autoestima

El impacto psicológico del acné no es solamente un problema estético, esta dolencia afecta en mayor medida la autoestima y las relaciones sociales. Las secuelas de un tratamiento oportuno pueden evitar que haya cicatrices, que si no son tratadas a tiempo pueden ocasionar una desvalorización del físico y crear una carga psicológica grande que termina por manifestarse en ansiedad, vergüenza y estigmatización y depresión.

La mejor forma de enfrentar el problema del acné es acudir con un dermatólogo adecuado, pero más importante dedicarle tiempo a la atención psicológica, ya que de esto dependerá de cómo el paciente se vea así mismo.

Aislamiento social

La soledad y el aislamiento social son condicionantes de salud que emergen con la depresión y pueden presentarse en los individuos con problemas de folículos inflamados. La sensación subjetiva existente de que no haya afecto, ocasiona un impacto psicológico por el acné llevando a las personas a tener menor afecto y cercanía de lo deseado en el ámbito íntimo o relacional. 

Depresión

Los pacientes con problemas de la dermis tienen un impacto psicológico por el acné y terminan por sufrir en silencio debido a la estigmatización y vergüenza que les genera su piel, provocando que la enfermedad interfiera de lleno en su vida y generando depresión, la cual puede continuar creciendo si no es tratada a tiempo.

¿A qué especialista acudir?

La pronta y adecuada atención médica para la piel con agresiones externas conseguirá darle de regreso el control de las emociones al paciente y por ende el impacto psicológico causado por este tipo de lesiones dermatológicas que originan ansiedad y la depresión, hará que haya una reducción de estas emociones en cuanto se empiece el tratamiento con un especialista.

La mayoría de los casos de problemas en la dermis se pueden controlar y curar con el tratamiento adecuado que el médico recete como; cremas, lociones o geles tópicos para el acné de venta libre para casos leves.

Consultar al médico de cabecera de la familia siempre brindará los consejos adecuados para la piel como para tratar alguna enfermedad mental que pueda ser desencadenada por el impacto psicológico del acné.