Cuidados que cambian la vida diaria

La fototerapia para la psoriasis

La fototerapia para la psoriasis lleva muchos años formando parte del arsenal terapéutico contra la enfermedad. Consiste en proyectar rayos ultravioleta (clasificados como UV) sobre la piel para reproducir los efectos beneficiosos del sol en la psoriasis, principalmente a través de una acción antiinflamatoria e inmunosupresora. Existen varios tipos de protocolos en función de los UV empleados (UVA y/o UVB). En cualquier caso, se controla la dosis administrada.

La fototerapia para la psoriasis: una solución efectiva

La fototerapia ayuda a luchar contra distintas formas de psoriasis, más o menos extensas, generalmente en asociación con tratamientos locales: dermocorticoides, derivados de la vitamina D...

Cómo funciona la fototerapia para la psoriasis

Las sesiones duran solamente unos minutos y se realizan en una consulta o un servicio de dermatología equipado con una cabina de fototerapia. No tiene nada que ver con las cabinas de bronceado disponibles en algunos comercios o institutos de belleza. La fototerapia para la psoriasis se realiza bajo supervisión médica, a una cadencia de 2 a 3 sesiones por semana durante varios meses, por ejemplo, en invierno cuando disminuye el número de horas de sol.

Debido a algunos posibles efectos secundarios (envejecimiento cutáneo, lesión ocular, cáncer de piel…), la fototerapia para tratar la psoriasis está destinada esencialmente a los adultos y las curas no pueden prolongarse demasiado tiempo ni repetirse con demasiada frecuencia.

La fototerapia es un tratamiento eficaz para la psoriasis pero no siempre funciona. Es una opción entre otras que puede resolver ciertas situaciones y que se implementa caso por caso. A veces es difícil seguir una cura de fototerapia para la psoriasis por motivos logísticos: distancia geográfica, horarios de trabajo…

En general, después de cada sesión, la piel está un poco más bronceada: ¡el efecto buena cara está garantizado! Pero, ¡atención al exceso de UV! Entre cada sesión, hay que procurar que la ropa cubra la piel, llevar gafas de sol y aplicarse una crema solar de alta protección con frecuencia.