Cuidados que cambian la vida diaria

La psoriasis y el sol

Vivir con psoriasis nunca es fácil, así que a veces nos apetece escapar de la rutina y evadirnos. Las vacaciones, la playa, la piscina o, en el lado opuesto, el esquí, son todas actividades muy atractivas, pero, ¿es recomendable exponer la piel con psoriasis al sol?

¿Psoriasis y sol son compatibles?

La respuesta es sí, la mayoría de las veces, aunque también es cierto que exponerse al sol y enfrentarse a la mirada de los demás no resulta agradable, sobre todo si se está en pleno brote. El sol tiende a mejorar el estado cutáneo de las personas con psoriasis a través de un efecto antiinflamatorio e inmunosupresor de los rayos UV. De hecho, los UV constituyen una verdadera opción terapéutica en el tratamiento de la psoriasis: la fototerapia se propone entre otras cosas durante la temporada invernal cuando las horas de sol disminuyen.

Aunque la psoriasis y el sol suelen hacer buenas migas no debemos olvidar los efectos nocivos del sol a más o menos largo plazo: quemaduras solares, envejecimiento cutáneo, cáncer de piel... Por eso es imprescindible llevar un protector solar adaptado, especialmente durante las horas más cálidas del día (12:00-16:00), aclararse bien después de bañarse en el mar para eliminar la sal y aplicarse un cuidado hidratante. Todas estas medidas no impedirán que el sol ejerza un efecto beneficioso sobre la piel.

Tratamientos de psoriasis compatibles con la exposición al sol

La psoriasis y el sol se llevan bien, vale, ¡pero cuidado! Hay que tener en cuenta que algunos tratamientos para la psoriasis no son compatibles con una exposición intensa al sol y deben asociarse con una protección solar adaptada.

Esto se aplica en particular a la ciclosporina, el metotrexato y las bioterapias, debido a un posible aumento del riesgo de cáncer de piel. También es el caso de la acitretina, ya que esta molécula aumenta la sensibilidad de la piel al sol.

Al contrario de lo que suele pensarse, los dermocorticoides son completamente compatibles con la exposición solar, aunque en principio es mejor aplicar el menor número posible de productos en la piel antes de exponerse al sol (excepto el protector solar).