Cuidados que cambian tu día a día

Eczema hereditario

El eczema atópico es una enfermedad de la piel determinada genéticamente, hablamos por tanto de un eczema hereditario o constitucional.

Algunas cifras sobre el eczema hereditario

En el caso de gemelos homocigóticos (los que poseen la misma carga genética), la enfermedad se manifiesta en ambos individuos en el 80 % de los casos. Asimismo, la transmisión hereditaria de la enfermedad es del orden del 50 % si hay un solo progenitor afectado, y del 80 % si están afectados los dos progenitores: hablamos pues de eczema hereditario.

De manera general, la atopia (es decir, la predisposición hereditaria a desarrollar reacciones exageradas frente a los alérgenos corrientes del entorno) se transmite de generación en generación. Así, no sería raro ver que en una familia el padre tenga asma o que el tío sufra rinitis alérgica (o fiebre del heno).

No obstante, es importante señalar que estas cifras no son en el 100 % de los casos. De hecho, el eczema atópico depende a la vez de los genes y de numerosos factores medioambientales.

La transmisión del eczema hereditario

En caso de eczema, intervienen dos tipos de genes: algunos participan en la formación de la barrera cutánea y otros regulan el sistema inmunitario. Con frecuencia, se suele citar una mutación en el gen de una proteína clave en la barrera cutánea llamada Filagrina (FLG) tras su descubrimiento en 2006, pero esta no se encuentra sin embargo en el 30 % aprox. de los pacientes, siendo insuficiente para explicar completamente el caso de dermatitis atópica. Al contrario, un individuo puede ser portador de la mutación y nunca generar eczema.

Durante el embarazo, los padres afectados de eczema a menudo tienen miedo de transmitir esta enfermedad de la piel a su hijo: preferirían sin duda evitar tener que vivir con las mismas dificultades que ellos… Si esto no se consigue, los padres no deben culparse sino entender que son los mejor situados para ayudar a su hijo de la mejor manera.