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El eczema alérgico

El eczema normalmente va asociado al concepto de alergia: alimentaria, al polen, a los ácaros, a los pelos de animales, a las colonias, a los metales, a ciertos cosméticos… Algunas personas afirman incluso ser «alérgicos a todo». La realidad es un poco más compleja. Como recordatorio, la alergia se conoce también como hipersensibilidad y corresponde a una reacción anormal y exagerada del sistema inmunitario frente a elementos extraños al organismo, denominados alérgenos.

¿Qué relación hay entre eczema y alergia?

Es cierto que el eczema puede ser directamente debido a una alergia. Es el caso, en concreto, del eczema alérgico que aparece por contacto prolongado de una sustancia con la piel. Para el resto, la relación causa-efecto es menos evidente, el agente alérgeno es un factor agravante del eczema, más que la auténtica causa de la enfermedad. Así, en la mayoría de los casos, no se trata de una auténtica alergia sino más bien una sensibilización del organismo a ciertas sustancias caídas o aplicadas sobre la piel, o transpiradas a través de ella.

Consulta y tests alergológicos

Para verlo más claramente, a veces es necesario acudir a un médico alergólogo y realizar exámenes adicionales, llamados tests alergológicos. Las personas afectadas de eczema, por cierto, suelen solicitar en gran medida estas exploraciones adicionales esperando así encontrar la causa, el único responsable de su eczema. No obstante, tanto el médico que las envía como el alergólogo que las recibe deben ser claros: las pruebas permiten únicamente evidenciar una serie de factores agravantes. La eliminación de estos factores puede reducir el eczema alérgico (episodios menos intensos y/o menos frecuentes) pero sin hacerlo desparecer del todo: la piel siempre estará seca y sensible.

Los tests alergológicos consisten en poner en contacto con la piel a diferentes sustancias conocidas por su carácter alérgeno. Estos tests son fundamentalmente de dos tipos: «prick-tests» realizados en los antebrazos (lectura casi inmediata, al cabo de 15 minutos aprox.) y los «patch-tests» realizados en la espalda (lectura posterior, entre 48 y 72 h).