Piel seca, qué es y cómo cuidarla

Si cuando sales de bañarte, nadar o lavas tu rostro y tienes la sensación de que está tensa, un poco seca, con escamas y al tacto un tanto áspera, es muy probable que cuentes con una piel seca, pero no te alarmes, ya que no es grave.

Únicamente se trata de la falta de agua y humectación, que es muy fácil de tratar si se siguen los pasos correctos, desde la limpieza y aplicación de productos, que le otorgarán una textura totalmente diferente. Para entender mejor a tu piel, te compartimos algunos consejos.

¿Qué es la piel seca?

Las personas que padecen de piel seca sufren de picor, tirantez, descamación y una sensación un tanto desagradable en el cuerpo como en el rostro, es más delgada, sin flexibilidad, con pérdida de brillo, irritación y rojez que se manifiestan principalmente después de tomar un baño.

Esto se debe a que la piel no funciona de la manera adecuada como una barrera protectora, normalmente se compone de agua y de lípidos, lo que quiere decir grasa, que evita la disminución de los líquidos.

Cuando la barrera se encuentra alterada o no funciona correctamente, se pierde con facilidad y en todo momento el agua y por consiguiente nuestra piel estará muy seca, sin la existencia de la producción necesaria de sebo, experimentando los síntomas ya antes mencionados.

Adicionalmente, es una condición crónica, es muy común que se presente en personas adultas con alguna condición médica como psoriasis, diabetes, que se encuentren bajo un tratamiento médico determinado o simplemente porque genéticamente es su tipo de piel.

 

¿Cómo cuidar la piel seca?

Al ser crónica, es esencial que sea cuidada permanentemente, no obstante, hay que aprender a diferenciarla de piel deshidratada que suele confundirse bastante, puesto que esta se presenta por ejemplo en cambios de temperatura muy fuertes como lo es el frío y solo en ciertas ocasiones.

Es importante darle los cuidados necesarios, ya que la piel seca requiere de una hidratación más profunda para mantenerla en su mejor estado y apariencia, así como ciertos factores también influyen en ello, como el sol, los contaminantes y el polvo, estos son algunas de las precauciones que son necesarias tomar:

  • Protección contra el sol y cambios climatológicos, usando protector solar y evitando la exposición a temperaturas altas tanto frías como de calor.

  • Conservar la piel bien hidratada, con productos especiales para piel seca de 2 a 3 veces al día.

  • Beber suficiente agua y comer adecuadamente.

  • Evitar el uso de productos que contengan alcohol y que no resequen.

  • Contar con una correcta rutina de limpieza.

  • Uso de leche corporal hidratante.  

  • Aplicar mascarillas nutritivas.

  • Tomar baños cortos con agua tibia.

¿Cómo limpiar la piel seca?

Para su limpieza correcta es necesario el uso de productos que no sean agresivos, principalmente sin alcohol, que no sean astringentes y que contengan ingredientes humectantes, es indispensable hacerlos con suavidad y evitar frotar la piel.

Usa agua tibia y realiza la limpieza de tu rostro por lo menos dos veces al día, por las mañanas y noches, de hacerlo excesivamente la reseca aún más, al enjuagar no frotes y seca con pequeños toques y para desmaquillar no usar aquellos productos que son aclarantes ya que son más agresivos.

La gama de Ducray ICTYANE, es especialmente dirigida a pieles secas, cuenta con un limpiador diario de barra dermatológica, que previene la sequedad cutánea, suaviza la piel y la hidrata, restaura su pH, asimismo es ideal para cara y cuerpo.

 

¿Cómo hidratar la piel seca?

Para una piel seca es sugerido el uso de emolientes, que son cremas hidratantes que mejoran el aspecto de la piel sin importar que lo cause, siempre serán una de las mejores opciones y de las más recomendadas por los especialistas para su uso.

Se sugiere aplicarla dos veces al día o las veces que sean necesarias cuando se sienta que la piel seca así lo requiera, lo ideal es utilizarla después de una ducha. El emoliente de ICTYANE es una de las mejores cremas hidratantes. Aporta una correcta hidratación y humectación, generando una barrera protectora en la superficie de la piel, manteniéndose en su mejor estado y aspecto.