Cuidados que cambian la vida diaria

La psoriasis eritrodérmica

La psoriasis es una enfermedad crónica no mortal para la cual existen muchos tratamientos locales y generales. Si bien estos tratamientos no permiten actualmente curar la psoriasis, pueden estabilizar los principales síntomas y aliviar al paciente, algo que no es desdeñable si lo comparamos con otras enfermedades para las que no existen soluciones. Pero, ¿sabía que algunas formas de psoriasis pueden dar lugar a situaciones críticas, hospitalizaciones y comprometer el pronóstico vital? Este es el caso de la psoriasis eritrodérmica, que puede llegar a ser grave.

​La psoriasis eritrodérmica es una forma muy rara

Los rumores sobre la psoriasis circulan muy rápido: “no es grave”, “no es mortal”, “está en la cabeza”, “son solo unas placas rojas”… Es cierto que la psoriasis es una enfermedad crónica no mortal para la cual existen muchos tratamientos locales y generales. Si bien estos tratamientos no curan la enfermedad, pueden permitir al paciente llevar una vida normal.

Situaciones críticas causado por psoriasis eritrodérmica

Pero, ¿sabía que algunas formas de psoriasis pueden dar lugar a situaciones críticas, hospitalizaciones y comprometer el pronóstico vital? La psoriasis eritrodérmica es una forma muy rara pero muy grave de psoriasis. Se habla de psoriasis eritrodérmica cuando más del 90% de la piel se ve afectada por la psoriasis, es decir, prácticamente la totalidad. Es como si la piel se convirtiera en una única placa gigante, roja y escamosa. La situación es explosiva y similar a la de las víctimas de quemaduras graves: en caso de psoriasis eritrodérmica, la piel ya no desempeña su función de barrera y eso implica un riesgo importante de sobreinfección, deshidratación y diversos trastornos en los órganos vitales y las constantes del cuerpo.

¿Cómo se puede llegar a este punto?

Las situaciones son muy variables: la psoriasis eritrodérmica puede instalarse poco a poco (forma crónica) o aparecer de manera repentina (forma aguda). En ocasiones se trata de una primera crisis de psoriasis, o se origina tras interrumpir un tratamiento. Además, conviene saber que la eritrodermia puede asociarse con otras patologías: eczema, reacciones medicamentosas, cáncer… 

En caso de psoriasis eritrodérmica es necesario hospitalizar al paciente para mantenerlo bajo estricta supervisión e iniciar un poderoso tratamiento para la psoriasis, habitualmente por vía general.