Cuidados que cambian la vida diaria

Los shampoos anticaspa

Hay muchos tratamientos en forma de shampoo que permiten erradicar la caspa.
Su elección debe hacerse en función de su afección y su tipo de cuero cabelludo.

Tratamiento de la caspa simple a moderada

En los casos de caspa simple a moderada, es decir, los que corresponden a un estado de descamación leve con poca inflamación, el tratamiento consiste en utilizar un shampoo para caspa adaptado y, sobre todo, en aplicarlo como es debido, esto es, de forma periódica respetando los tiempos de reposo y las condiciones de uso.
Hay muchos shampoos disponibles sin receta, no tenemos más que pedir consejo al farmacéutico, y él podrá guiarnos.
Los shampoos para luchar contra la caspa se diferencian por su acción (dirigida contra la caspa grasa o la caspa seca) y por los ingredientes que contienen: piritionato de zinc, piroctona olamina, sulfuro de selenio o ácido salicílico. Estos activos permiten que los shampoos actúen:
  • Contra las levaduras del género Malassezia, involucradas en el desarrollo de la caspa
  • Limitando la proliferación de las células del cuero cabelludo mediante una acción queratolítica
  • Y combatiendo el enrojecimiento y el picor a través de una acción antiinflamatoria.

Además, tampoco se puede utilizar siempre el mismo shampoo, debe elegirse en función de su tipo de caspa, grasa o seca.
El shampoo caspa grasa está adaptado a un cuero cabelludo graso y también actúa en el exceso de sebo.
En cambio, el shampoo caspa seca ayuda a luchar contra la caspa aportando al mismo tiempo la hidratación necesaria para el cuero cabelludo seco e irritado.

La mayoría de las veces el tratamiento comienza con una fase llamada “de ataque” del brote de caspa, efectuando entre 2 y 3 lavados semanales con champú durante 2 a 4 semanas, seguida de una fase de mantenimiento que consiste en utilizar el mismo shampoo contra la caspa 1 vez a la semana o 1 vez cada 15 días alternando con un champú suave (que contiene una base limpiadora suave, con el pH de la piel).
Estos tratamientos pueden producir a veces un efecto secante, lo que se conoce como “efecto paja”; ante esta situación, habrá que cambiar de shampoo tratante o reducir la frecuencia de aplicación y sustituirlo por un shampoo suave.

Además de los shampoos tratantes, existen otros productos que pueden actuar de manera complementaria a la hora de combatir la caspa. Un ejemplo son las lociones y las mascarillas. Permiten reforzar la eficacia de los tratamientos y mejorar el estado del cuero cabelludo.

Tratamiento de la caspa severa y la dermatitis seborreica

En los casos de caspa severa (es decir, con abundante caspa y un cuero cabelludo muy inflamado) y de las personas que sufren de dermatitis seborreica localizada en el cabello (caspa grasa en grandes cantidades con mucho picor e irritación), los shampoos se denominan “terapéuticos” y actúan contra las levaduras del género Malassezia. En la mayoría de los casos, son a base de ketoconazol o ciclopiroxolamina. Estos tratamientos anticaspa pueden necesitar receta médica y estar parcialmente cubiertos por la seguridad social. Deben utilizarse durante un período de 4 semanas y a continuación requieren un tratamiento de mantenimiento.

En los casos de caspa severa, es importante consultar al dermatólogo para implementar el tratamiento más eficaz. Y si el tratamiento no funciona, ¡no hay que esperar! Conviene volver a consultar, porque dar con el tratamiento adecuado puede llevar tiempo.

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