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En qué zonas aparecen los eczemas en el cuerpo

El eczema puede afectar a cualquier parte del cuerpo. Una experiencia interesante es proponer a un niño un dibujo un poco peculiar: en una hoja de papel, dibujar a un hombre por delante y por detrás, y colorear las zonas que corresponden a su propio eczema. Este ejercicio puede ser el punto de partida para un debate con el niño, sobre qué es lo que más le molesta de su enfermedad, por ejemplo.

 

Eczema en las piernas

Cuando se trata de eczema de contacto, las zonas afectadas corresponden simplemente a las zonas de contacto de la piel con la sustancia alergénica. Por el contrario, cuando se trata de eczema atópico, las zonas en las que aparecen los eczemas en el cuerpo dependen fundamentalmente de la edad y varían con el tiempo.

Partamos desde la planta de los pies. El eczema afecta a las piernas especialmente a nivel del tobillo y del pliegue detrás de la rodilla (llamado hueco poplíteo). Los muslos suelen verse afectados especialmente en los bebés.

Eczema en el vientre y en el ombligo

Un poco más arriba se encuentra el vientre. El eczema puede afectar a todo el vientre, en especial en el caso de los bebés, o a zonas más pequeñas como el ombligo, en el caso del eczema de contacto y de la alergia al níquel.
 

Eczema en los brazos

Los laterales de los brazos no perdonan. Las zonas de los brazos con frecuencia se ven afectadas por el eczema y pueden variar según la edad. Las muñecas y los pliegues de los codos también suelen verse afectados en el caso de niños y adultos, mientras que las caras externas de los brazos y los hombros suelen ser más típicas en bebés. 
 

Eczema de la mano (eczema crónico de manos)

El eczema de las manos es un auténtico problema que genera mucho sufrimiento y dolor. No en vano, las manos son esenciales para realizar la mayoría de nuestros movimientos y acciones. Además, son particularmente visibles a los ojos de los demás. Las manos están sometidas a numerosos factores irritantes o alergénicos que mantienen el eczema y que a menudo hacen que sea difícil de erradicar. 

Eczema en el cuello y la nuca

El cuello es una zona de la piel habitualmente afectada por el eczema atópico aunque también por el eczema de contacto, por ejemplo, cuando se usa bisutería. 
 

Eczema en la cara y las orejas

La cara no se salva. Las mejillas del bebé afectado de eczema se cubren de placas muy rojas. En niños más grandes, los labios y sus bordes son muy secos, se agrietan y se vuelven muy dolorosos. También afecta al oído, especialmente a nivel del pliegue o del lóbulo.  
 

Eczema en los ojos (eczema palpebral)

En caso de eczema palpebral, los párpados se pueden hinchar y volverse a su vez muy rojos. La persona no puede impedir frotarse los ojos, acentuando la inflamación de esta pequeña zona de la piel. El eczema de los párpados es visible a ojos de los demás y puede suponer un motivo de incomodidad.

Eczema del cuero cabelludo

No es ninguna sorpresa que el cuero cabelludo puede verse afectado también por el eczema. Los pruritos son muy intensos habitualmente, la persona se rasca, a veces sin darse cuenta de que el cuero cabelludo está cubierto por el cabello. Se forman costras que son rápidamente destruidas por el efecto del rascado formando una especie de caspa. Algunas lesiones acaban en carne viva llegando a sangrar.

Recuerde

Independientemente de la zona afectada por el eczema, los síntomas son siempre los mismos: placas rojas, rugosas, que pican... Algunas placas son más visibles que otras, como las de la cara, los párpados, el cuello y las manos. El resto de placas suelen estar ocultas, pero esto no impide rascarse incluso a través de la ropa.

Independientemente de dónde aparezca el eczema en el cuerpo, el impacto en la calidad de vida no debe subestimarse bajo el pretexto de que la superficie afectada es minúscula o está muy escondida bajo la ropa. Cada persona tiene una sensación diferente.

El tratamiento del eczema es siempre el mismo, con independencia de en qué zona del cuerpo aparezca: los dermocorticoides luchan contra la inflamación mientras que los emolientes hidratan, reparan y protegen la piel. Sin embargo, a veces es necesario adaptar el tratamiento, sobre todo en cuanto al nivel de potencia de los dermocorticoides y las texturas de los diferentes tratamientos prescritos. Antes de aplicar una crema sobre una zona nueva, consulte a su médico o a su farmacéutico. Cabe señalar que algunas personas presentan eczema en cara y cuello pueden recibir un tratamiento un poco diferente, a base de inmunosupresores tópicos que sustituirán a los dermocorticoides. Pero las medidas de higiene y cuidados de la piel son las mismas.

Cuando aparece el eczema en el cuerpo casi completo, se trata de un eczema generalizado que necesita una atención personalizada, incluyendo a veces la hospitalización.