Los cuidados que cambian tu día a día

La hiperhidrosis (sudoración excesiva)

Sudar es un fenómeno natural imprescindible para la vida... pero en exceso puede resultar molesto. Vea aquí una serie de aspectos básicos para conocer y controlar una sudoración excesiva (o hipersudoración).
 

LA HIPERHIDROSIS, CUANDO LA SUDORACIÓN RESULTA EXCESIVA

La sudoración es un fenómeno natural que permite a nuestro organismo regular su temperatura. Cuando el mecanismo se acelera, aumenta la cantidad de sudor producida, hablamos entonces de hiperdrosis (del griego «exceso de sudor»), sudoración excesiva o hipersudoración.

Esta patología visible puede tener un fuerte impacto en la calidad de vida de las personas que la sufren. 
 
La hiperhidrosis afecta a un número nada despreciable de individuos, entre el 1 y el 3 % de la población. Al menos, 650.000 personas en Francia sufren sudoración excesiva de forma continua o frecuente*.
 
* Rev Med Suisse 2017; 13:710-4

 

SUDORACIÓN EXCESIVA: DEFINICIÓN

Vea cómo definir la hiperhidrosis. En ocasiones sin motivo aparente, la secreción de sudor supera con creces el volumen necesario para regular nuestra temperatura corporal. Se trata de una patología real que puede tener un impacto importante en la vida cotidiana de las personas que la sufren.
Existen varios tipos de hiperdrosis:

La hiperhidrosis localizada

Como su propio nombre indica, afecta solamente a una parte del cuerpo (las axilas, principalmente), las manos o los pies. Estas zonas suelen denominarse “primarias“ (ya que el factor responsable no es conocido) y puede ser de origen genético. La hiperdrosis comienza muchas veces en la adolescencia y puede desaparecer progresivamente a la edad madura. El estrés, un calor fuerte o el dolor puede exacerbarlo. Puede definirse como una sudoración excesiva si dura más de seis meses, sin causa aparente, afectando a una zona concreta del cuerpo por ambos lados y de forma simétrica (las 2 axilas, las 2 manos o los 2 pies al mismo tiempo), con crisis como mínimo semanales, o desapareciendo la hipersudoración al dormir.

La hiperhidrosis generalizada

Afecta a todo el cuerpo y a menudo se produce como consecuencia de enfermedades o con la toma de algunos medicamentos. El médico debe buscar la causa de esta sudoración excesiva obligatoriamente en un origen “orgánico”.
 
Para juzgar el grado de severidad de la hiperhidrosis, puede evaluarse el impacto de la sudoración en la vida cotidiana con ayuda de breves cuestionarios: de la sudoración que pasa desapercibida a la sudoración intolerable, que impide vivir con normalidad.
 

LAS GLÁNDULAS QUE PRODUCEN UN EXCESO DE SUDOR

Todas las pequeñas glándulas de la superficie de la piel, millones por todo el cuerpo, son responsables de la producción de sudor. Se denominan glándulas sudoríparas. Un adulto segrega a través de estas glándulas al menos medio litro de sudor al día (compuesto por un 99 % por agua). Y esto sin darse cuenta.
En caso de actividad física o cuando hace calor, la cantidad de sudor producida por estas glándulas se vuelve más importante (y perceptible), permitiendo al cuerpo evacuar el calor.
En el caso de la hiperhidrosis, la cantidad de sudor producida es igual de importante, aunque la persona no practique una actividad física o no se exponga a temperaturas elevadas.
 

SÍNTOMAS MOLESTOS

La sudoración excesiva es molesta ya que suele ser visible. Las aureolas en la ropa, las manos húmedas…, pueden tener consecuencias psicológicas y sociales.
 

Sudoración excesiva de las manos

A nivel de las manos, por ejemplo, la sudoración excesiva puede ser molesta a la hora de manipular objetos, documentos o simplemente darle la mano a alguien.
 

Sudoración excesiva de los pies

A nivel de los pies, el calor y la humedad son además las condiciones propicias para desarrollar bacterias u hongos, especialmente en la planta de los pies y entre los dedos, pudiendo producirse infecciones en la piel.
 

Olor

Aparte de la cantidad demasiado elevada de sudor, el mal olor del sudor puede igualmente molestar a las personas que sufren de hiperdrosis… y su entorno. Este mal olor es producido por las bacterias en la superficie de la piel. Estas utilizan el sudor para degradar los componentes y producir moléculas responsables de estos molestos olores.
La hiperhidrosis puede, por tanto, tener un impacto significativo en la vida personal y/o profesional de las personas que la sufren, y provocar en ocasiones un cierto malestar, incluso caer en depresión.
 

SOLUCIONES PARA VIVIR MEJOR EN EL DÍA A DÍA

Aparte de las medidas de higiene, existen otra serie de soluciones para llevar mejor el problema de la hiperhidrosis en el día a día.
 

En primer lugar, los activos antitranspirantes

En los casos de hiperdrosis localizada, el uso de antitranspirantes (denominados también antipermeables) suele encontrarse en la primera etapa de tratamiento.
Contrariamente a lo que sucede con los desodorantes, que no hacen más que enmascarar los olores, los antitranspirantes a base de sales de aluminio permiten controlar eficazmente la cantidad de sudor producida.
Las sales de aluminio reaccionan al contacto con el sudor y precipitan formando una pequeña mácula a la altura del orificio de las glándulas sudoríparas. Con cada aplicación, este mecanismo pone las glándulas en reposo y permite así normalizar la sudoración. Las sales de aluminio acidifican igualmente la piel al contacto con el sudor, lo que explica el carácter a veces irritante de estos productos, pero permite a la vez actuar sobre las bacterias y, en consecuencia, sobre los malos olores.
Existen diferentes tipos de sales de aluminio (cloruro de hidroxicloruro, acetato, gluconato, benzoato, salicilato…), el cloruro de aluminio es el más frecuente.
Con el fin de reducir la irritación de la piel, es preferible usar un antitranspirante sin alcohol y sin perfume, y aplicarlo sobre una piel limpia, seca y no irritada (evitar su aplicación justo después del afeitado de las axilas, por ejemplo).
Las fórmulas de los productos antitranspirantes pueden también contener ingredientes detectores del olor o absorbentes de la humedad, para completar la acción de las sales de aluminio.
 

Otras soluciones alternativas

Cuando se usan antitranspirantes que no logran resultados satisfactorios o que no se adecúan al alcance o magnitud de la hiperhidrosis, puede optarse por otras soluciones:
  • Ionoforesis.
Este método puede ser apto para personas que sufren de sudoración excesiva en las manos o en los pies. Consiste en remojar las manos o los pies en un recipiente con agua por donde circula una débil corriente eléctrica (20 miliamperios), permitiendo la formación de pequeñas máculas en el orificio de las glándulas sudoríparas.
Este protocolo, que puede realizarse en el propio domicilio, tiene una duración entre 10 y 30 minutos, debiendo repetirse regularmente para una mayor eficacia.
 
  • Inyecciones de toxina botulínica
Las inyecciones de toxina botulínica (o Botox®) pueden proponerse como 2.ª opción contra la sudoración excesiva de las axilas en caso de no funcionar los antitranspirantes. El médico localiza las zonas afectadas por la sudoración excesiva (a través del «test de Minor») y, a continuación, inyecta el producto para bloquear localmente las glándulas sudoríparas.
Esta técnica da muy buenos resultados, pero su eficacia es temporal, las inyecciones deben renovarse cada 4-6 meses y estas no son reembolsadas.
En todo caso, las inyecciones pueden proponerse para manos o pies, después de no haber funcionado los antitranspirantes y la ionoforesis.
 
  • Fármacos
Para las hiperdrosis más extendidas, pueden prescribirse los fármacos conocidos como «anticolinérgicos» por vía oral. Estos pueden llegar a reducir la producción de sudor, pero presentan contraindicaciones y pueden causar numerosos efectos secundarios (sequedad de la boca, problemas de visión, estreñimiento, taquicardia…)
 
  • Cirugía
En última instancia, para los casos más severos, recalcitrantes en tratamientos anteriores, puede proponerse la cirugía.
En este caso, denominada «simpatectomía». Esta consiste en cortar el nervio que regula la actividad de las glándulas sudoríparas. Esta sección del nervio provoca la total detención de la sudoración de la parte superior del cuerpo. El principal efecto secundario es la aparición de una hiperdrosis «compensatoria» en otro lugar del cuerpo, en ocasiones más importante y más molesta incluso que antes de la operación.
 
No dude en solicitar consejo a su farmacéutico y acudir a un médico en caso de molestias ocasionadas por la sudoración. ¡Hay solución!
 

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Anti-transpiración

Acción sobre la transpiración excesiva en axilas, manos y pies.

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