¿Cómo evitar la sudoración excesiva en el día a día?

La sudoración excesiva, también conocida como hipersudoración, se refiere a un estado de sudoración superior a las necesidades de termorregulación del cuerpo.
Particularmente incapacitante, puede ser localizada o afectar a todo el cuerpo. Entonces, ¿se puede evitar la hiperhidrosis?

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Contenido

Las causas no siempre están identificadas

La hiperhidrosis afecta a entre el 0,6 y el 2,8%1 de la población.Existen dos tipos de sudoración excesiva:

  • La llamada hiperhidrosis primaria, o no derivada de un problema de salud, que aparece desde la más tierna infancia o durante la adolescencia.
  • La conocida como hiperhidrosis secundaria, que es inducida por una afección o el uso de ciertos fármacos. Si la sudoración excesiva aparece de repente durante la edad adulta, es importante consultar al médico, ya que puede ser como consecuencia de una patología, como la diabetes, por ejemplo.

Factores que favorecen la sudoración excesiva

Aunque sus causas no siempre llegan a identificarse, son muchos los factores que pueden provocar la hipersudoración. El estrés, los cambios hormonales, el consumo de ciertos alimentos, sobre todo picantes, o algunas patologías pueden provocarla. En la medida de lo posible, actuar en los factores desencadenantes permitirá reducir o evitar la sudoración excesiva. En caso de no notar ninguna mejora, no hay que dudar en consultar al médico.

Deterioro de la calidad de vida

No es raro que las personas con hiperhidrosis eviten dar la mano o practicar ciertos deportes por miedo a un exceso de sudor. A veces ni siquiera se atreven a vestirse como les gustaría o a llevar ropa de color claro, y se ven obligadas a cambiarse o refrescarse varias veces al día. Es por ello que la hiperhidrosis puede tener un impacto significativo en la calidad de vida de los que la sufren.
Sin embargo, se pueden seguir tratamientos para limitar este fenómeno. No dude en consultar con su médico para que le recomiende un tratamiento adaptado que pueda mitigar o evitar la hipersudoración.

Una situación embarazosa a nivel social

La hiperhidrosis puede ser mal percibida por los demás y asociarse indebidamente con una falta de higiene. Por ello, la mirada de los demás puede ser a veces difícil de afrontar. De este modo, la hiperhidrosis en el trabajo o a la hora de relacionarse con los demás puede tener un impacto muy fuerte en la calidad de vida. Las dificultades para abordar el tema y la incomprensión a la que a menudo se enfrentan las personas que padecen hiperhidrosis hacen que la sudoración excesiva pueda llevarse mal y que algunas pierdan la confianza en sí mismas, se desvaloricen o incluso eviten relacionarse con los demás.

Soluciones para prevenir y evitar la hipersudoración

Además de los tratamientos, hay una serie de medidas que, si se adoptan a diario, pueden ayudar a mitigar la hiperhidrosis:

  • Mantener una higiene diaria.
  • Secarse bien después de bañarse o ducharse para evitar la proliferación de bacterias u hongos propiciada en un ambiente húmedo.
  • Beber suficiente agua para compensar las pérdidas ocasionadas por la sudoración excesiva y evitar así la deshidratación.
  • Cambiarse los calcetines a diario si la sudoración se localiza en los pies y dejar secar los zapatos antes de ponérselos. Por ello, es preferible no usar el mismo calzado dos días seguidos.
  • Elegir prendas adecuadas para la sudoración, es decir, de fibras naturales como el algodón, la lana o la seda, que dejan respirar la piel, evitando los materiales sintéticos.
  • Tener siempre a mano una muda de ropa, para no crear una situación de estrés que pueda aumentar aún más la secreción de sudor.
  • Llevar consigo productos para secarse las manos, si fuera necesario.

(1) Stolman LP. Treatment of hyperhidrosis. Dermatol Clin 1998; 16: 863-9

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