Los cuidados que cambian tu día a día

¿Cuál es el tratamiento contra el acné?

Los tratamientos contra el acné son variados y, por tanto, pueden adaptarse a todas las formas de acné, desde las más leves hasta las más graves. En la mayoría de los casos, una persona que sufre de acné probará varios tratamientos a lo largo de su terapia. Algunos funcionarán bien, otros mucho menos o nada. Pero antes de determinar que el tratamiento ha fallado, es importante tener en cuenta que todos los tratamientos contra el acné deben seguirse a diario durante varias semanas o meses antes de poder esperar algún resultado. Ser rigurosos y constantes en el tratamiento contra el acné es la mejor forma de hacer que la terapia resulte lo más eficaz posible.

“Cada caso es diferente”

Los tratamientos contra el acné se recetan en función de la edad, pero también en función de la extensión y la gravedad de las lesiones.
  • ¡El tratamiento para el acné juvenil de su hijo mayor no debe utilizarse para el brote de granos del más pequeño!
  • El acné del lactante es una forma muy particular de acné cuyo tratamiento se basa esencialmente en los cuidados de higiene.
  • En cambio, el acné del adulto suele afectar considerablemente a la calidad de vida y alterar las relaciones profesionales, de amistad o íntimas. Hay que buscar una posible causa (farmacológica, cosmética, hormonal...) y a continuación iniciar un tratamiento adaptado al acné del adulto. De todos modos, la eficacia de los tratamientos contra el acné varía de una persona a otra y de un período a otro. ¡Hay que evitar compararse con sus compañeros de clase o con la vecina de al lado!

“Voy a ver a un médico”

Se recomienda encarecidamente consultar a un médico en caso de acné. El médico de cabecera suele ser el primer profesional al que se acude en caso de acné.  Hace el diagnóstico y receta los primeros tratamientos para el acné. El dermatólogo es el médico especializado en la piel. Interviene en diferentes etapas de la terapia y puede practicar determinadas intervenciones como la limpieza de la piel, el peeling o incluso el láser.

Durante la consulta, es muy recomendable hacer cualquier pregunta que se pueda tener, así como informar al médico sobre la historia de la enfermedad, los eventuales antecedentes familiares y los tratamientos contra el acné que ya se hayan probado.

“Me pongo una crema contra el acné”

Muchas cremas contra el acné pueden adquirirse sin receta en farmacias y parafarmacias. Ayudan a luchar eficazmente contra la piel grasa, los granos y las marcas residuales. Estas cremas pueden utilizarse solas o en asociación con medicamentos. En general, las cremas contra el acné se aplican en toda la zona a tratar (cara y/o cuerpo), excepto en el caso de los cuidados específicos tipo “stop espinillas”, que se aplican grano a grano para tratarlos y/o camuflarlos.

“Tomo un medicamento contra el acné”

¿Cómo tratar el acné cuando las cremas ya no son suficientes? En la mayoría de los casos, el médico es quien receta los medicamentos contra el acné. Se trata de fármacos de uso tópico, en forma de crema o gel, o de medicinas que se toman por vía oral. Es cierto que puede parecer un poco extraño tratar una enfermedad de la piel “desde el interior”, ¡pero funciona!

Se ha demostrado que algunos antibióticos, la isotretinoína y el zinc son eficaces para tratar el acné por vía oral. Los tratamientos locales a base de crema suelen mantenerse, excepto en el caso de la isotretinoína: este tratamiento contra el acné tiene el inconveniente de irritar y resecar la piel. Durante el tratamiento, el paciente debe recurrir a unos cuidados compensadores específicos, a la vez hidratantes y calmantes.

“Me estoy tratando el acné con láser”

El láser es una tecnología que se propone cada vez más en los consultorios de los dermatólogos para muchas enfermedades de la piel, incluido el acné. El tratamiento láser contra el acné puede adoptar varias formas: luchar contra un brote particularmente inflamatorio de granos, el exceso de sebo o las cicatrices debido al acné.

“En cualquier caso, cuido de mi piel”

Independientemente del tratamiento contemplado, el control del acné se basa en medidas básicas y de sentido común. La higiene es una etapa esencial para optimizar la eficacia y la tolerancia de todos los tratamientos contra el acné. El sol es un enemigo de la piel acneica y debe evitarse. Los cosméticos y el maquillaje deben ser no comedogénicos. También es importante llevar una dieta equilibrada, beber mucha agua, dormir bastante, hacer ejercicio físico con regularidad y luchar contra el estrés.  

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